










Otra de las alimenticias exposiciones que vi en Paris (Musée d´Art Moderne) fue la de Alfred Kubin. Conocía la existencia de sus otras ilustraciones pero hasta ahora sólo había visto las que hizo para su genial libro “La otra parte”, publicado aquí hace años por Siruela en una edición ahora inencontrable. Viendo sus trabajos pensé que Gorey y Topor habían aprendido mucho y bien de él.
Compré una edición francesa de su autobiografía (“Ma vie”) y dejé pasar su otro libro “El oficio de ilustrador”. Una vida intensa reflejada en dibujos. Un ilustrador sin compromisos.









